lunes 10 de diciembre de 2007


Plegaria de los paracaidistas

Dame, Señor, lo que todavía tienes;
dame lo que nadie reclama.
No te pido riqueza
ni éxito, ni siquiera salud:
la gente te pide todo eso con tanta frecuencia, Señor,
que ya no te debe quedar más.

Dame, Señor, lo que todavía tienes;
dame lo que la gente se niega a aceptar de ti.
Quiero la inseguridad y el desasosiego,
quiero el tumulto y la lucha.
Y si me lo concedes, Señor,
de una vez por todas
asegúrame que los conservaré,
porque no siempre tendré el coraje
de pedírtelos.

"Zirnheld"